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MEDALLISTAS RIO 2016. C.O.E fuente: Twitter

El miércoles fue un día de mierda. ¡Sí! Porque aunque sea psicóloga también tengo días de mierda. Hasta que vi la foto. ¡Esa misma! Mi mejor amiga, Isabel Sánchez, acudía a un evento del C.O.E. de celebración para los medallistas olímpicos de Río 2016. Y claro, un selfie de los protagonistas subido a las redes sociales no podía faltar. Entre tanto deportista lauread@ – Rafa Nadal, Mireia Belmonte, Joel González- asomaba risueña ella, Lidia Valentín. Así que, como ser amiga tiene ciertas ventajas como “whatsapear” asegurándose contestación, le escribí rauda a Isa pidiéndole una foto con Lidia y que, abusando de su confianza, le hiciera llegar unas palabras. El what’s up no incentiva la creación literaria, así que mi texto fue el siguiente.

– “Hermanaaaaa, porfa, quiero una foto con Lidia Valentín. Y dile que la admiro tantooooo por ganar limpiamente y tener esos peaso de valores” (me ahorro los emoticonos)

Isa, con gran celeridad, he de decir, me envía la foto subida a twitter y me pongo todo digna y le digo que una tiene sus privilegios.

– “Quiero una personalizada y que le digas sobre todo lo importante que es tener referentes limpios como ella. Es muy importante para mi. Nunca se lo podré decir en persona”.

A la hora sucede esto…

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ISABEL SÁNCHEZ Y LIDIA VALENTÍN Cortesía de las dos

– “Grandeee. ¿Se lo has dicho?” (A mi en realidad lo que me importaba era que le llegara el mensaje).

– “¡Siii! ¡Se ha puesto muy contenta!

De repente, mi día de mierda se convirtió en un día de ESPERANZA, de CREER, de ver que existen deportistas con VALORES más grandes que su corazón. Porque es en esos días donde recibes reveses y decepciones injustas, en esos días donde la palabra INJUSTICIA te sobrevuela y te sientes impotente para cambiar ciertas cosas, es cuando aparece gente como Lídia para hacerte resistir y seguir con fuerza tu camino.

Como ex-deportista profesional me puedo imaginar lo que es entrenarse hasta la extenuación limpiamente sabiendo que las demás puede que no lo hagan. Me puedo imaginar esos momentos de rabia contenida, de clamor contra la injusticia de un sistema que no protege a quienes compiten bajo las normas. Me puedo imaginar el dolor por no ver remunerado económicamente un trabajo mil veces ganado. Me puedo imaginar sus días de mierda.

Por eso la admiro y es tan importante su figura. Porque creo fervientemente que solo LOS VALORES PUEDEN SALVAR EL MUNDO. Un buen valor te ahorra años de deshumanidad.

No sé, Lidia, yo te daba el Premio Princesa de Asturias, el Premio Nobel y el sillón de hierro de Juego de Tronos. Te doy las gracias. Por mis días de mierda y por los otros, la mayoría, que con gente como tu da más gusto vivirlos.

P.D. Hoy Isa me ha reconocido que mi mensaje “whatsapero”no fue reproducido con exactitud de cirujan@. Mi amiga optó más bien por una versión libre tipo “Lidia, que mi amiga te admira mucho”. ¡Pues eso! Aquí te explico el resto. Gracias 😉

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GRIT

Publicado: noviembre 16, 2016 en REFLEXIONES DE DEPORTISTAS

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Me gusta la palabra GRIT. Es corta, directa y emana fuerza, o al menos a mi me lo parece. En español podríamos traducirla por DETERMINACIÓN, CORAJE. Y ha resultado ser un gran predictor del éxito de las personas. Angela Duckworth lo relata muy bien en su libro “Grit: the power of passion and perseverance”.Su trabajo de investigación provino de su época de maestra. Se dio cuenta que sus estudiantes de matemáticas sacaban mejores o peores notas independientemente del IQ que tuvieran. ES decir, no solo la inteligencia intervenía en la consecución del éxito académico.

Duckworth se dio cuenta que la determinación era un factor presente en la gran mayoría de sus alumnos exitosos. Y no es de extrañar, porque todos entendemos que aprender a resistir, aguantar tu esfuerzo durante mucho tiempo sean cuales sean las circunstancias que te rodean es un valor incalculable. Es decirte a ti mismo que no importa la adversidad, que no importa lo fuerte que te golpee en la cara. No importa tampoco que ese esfuerzo diario no te lleve a nada en el corto plazo. No importa. Es tu determinación la que hará que sigas en pie y te ayude a romper barreras.

La determinación es una mezcla de perseverancia y pasión, como bien afirma la autora norteamericana. No puede existir si falla uno de los dos elementos; se retroalimentan. Porque ¿cómo va a aguantar ese jugador que lleva seis derrotas seguidas sus ganas de mejorar? ¿Cómo va a seguir siendo exquisito en su trabajo ese entrenador que pierde tres jugadores titulares por lesión y dos derrotas in extremis? ¿Cómo va a seguir adelante ese emprendedor tras diez negativas de inversión sobre su gran idea?

Tan simple y tan difícil: amando lo que haces y resistiendo.

Pero, ojo, tampoco nos dejemos llevar por cantos de sirena. Existe una fina línea entre determinación y tozudez. Las cosas no son blancas o negras. Porque he visto mucha gente fracasar por “morir con sus ideas”. Y como me gusta apuntar a las estrellas, añadamos a la fórmula de la determinación lo siguiente: perseverancia + pasión + flexibilidad

A seguir, a seguir, con cabeza y corazón, a seguir…

(*) Recomiendo charla TED Angela Duckworth. Link aquí.

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El optimismo tiene múltiples beneficios. Corren ríos de tinta sobre sus bondades. Todos de alguna manera queremos ser optimistas o al menos rodearnos de gente que lo sea.
Hoy os voy a hablar, sin embargo, de alguna desventaja que viene de la mano del optimismo. Dicha desventaja es el exceso de confianza que muchas veces habréis identificado en la gente optimista y que puede llevar a que tomen decisiones más arriesgadas de lo que deberían o subestimen su parte de responsabilidad en el error provocado por alguna actuación suya.
Seguro que a muchos de nosotros se nos vienen a la mente conductas de nuestros “seres positivos” que se acercan al patrón descrito.

A nivel individual, evitar que estas actuaciones pasen suele ser difícil ya que la persona optimista tiene un sistema de creencias que le lleva a actuar de esta manera. Como son más los beneficios que observa día tras día de su patrón de comportamiento, el arriesgarse de más o el a veces parecer prepotente no le inquieta lo suficiente como para movilizarse y cambiar. De echo, ¡pocas veces se da cuenta de ello!

A nivel empresarial si que se ha intentado domar este exceso de confianza propio de liderazgos optimistas mediante el método PRE MORTEM ideado por Gary Klein. Dicho método consiste en lo siguiente:

  • la organización toma una decisión importante pero aún no la aplica.

  • reúne a individuos expertos sobre dicha temática para trabajar lo siguiente.

  • Contenido reunión: “Imaginaos que ha transcurrido un año. El plan puesto en marcha como lo acordamos. El resultado fue un desastre. Tenéis de 5 a 10 minutos para escribir una breve historia sobre el desastre”.

 

¿Qué beneficios tiene esta técnica?

  • frenar el pensamiento grupal: si un grupo toma una decisión (en especial si proviene del líder), las dudas pueden ser tomadas como deslealtad. ¡Y las dudas son necesarias porque te llevan a posibles escenarios alternativos!

  • impulsar la imaginación: libera a los expertos para que piensen posibles riesgos de la propuesta independientemente que estén a favor o no de ella. Eso o ¡invitar a expertos pesimistas!, que suelen ser muy avispados a la hora de buscar riesgos y problemas.

  • eliminar el exceso de confianza.
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Aplicaciones

 

  • empresa: ya se lleva desarrollando esta técnica desde hace mucho tiempo, ayudando a la toma de decisiones.

  • deporte: sobre todo para los cada vez más extensos staff técnicos, donde el líder (el entrenador) pocas veces es confrontado, me parece una herramienta de gran utilidad.
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La conclusión final es la de siempre. Conoce a las personas con las que trabajas. Dependiendo de sus rasgos de personalidad, de su sistema de valores y creencias, de cómo ven y entienden el mundo, podrán ayudarte a ti o a la organización donde trabajéis. ¿Cómo son? ¿Qué les hace vibrar? ¿Cuáles son sus necesidades?¿Dónde encajan mejor?…

Después ya aplicaremos técnicas y demás…

(*) alguna información proviene del libro “Pensar rápido, pensar despacio” de Daniel Kahneman

 

EL EFECTO NOCEBO

Publicado: septiembre 14, 2016 en ATLETISMO
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EL EFECTO NOCEBO EN DEPORTE

 

Habéis oído alguna vez hablar del efecto placebo? Seguramente sí, y es posible que hasta alguno de vosotr@s lo haya experimentado en sus propias carnes. Se presenta habitualmente en situaciones médicas, donde se ha comprobado que si realmente crees que un determinado tratamiento funciona, acaba funcionando. Este polémico efecto se aplica también en otros muchos ámbitos, como en el de la propia psicología o el rendimiento deportivo.

Quizá el término nocebo, sin embargo, no sea tan familiar y es por eso que hoy os lo explico de forma sencilla, así como sus aplicaciones al deporte.

Nocebo es un término que se acuñó allá por el año 1961 por Walter Kennedy. Como casi todas las palabras de nuestra lengua viene del latín. Y significa literalmente “te voy a hacer daño”.

Si tu crees que algo va a tener un efecto negativo en ti, probablemente lo acabará teniendo. Como veis, tiene el efecto contrario al placebo. En otras palabras, si tus expectativas sobre un suceso son negativas, puede que inconscientemente actúes para que así acabe ocurriendo. Recordad que el cerebro es un “yonky” de la congruencia y hará todo lo posible para que todo cuadre.

Por eso os propongo lo siguiente. Como tener una mente de élite se caracteriza por alcanzar los retos propuestos y eliminar aquellas expectativas que no suman, os invito a confeccionar vuestra lista de “nocebos”. ¿Os animáis?

Algunos ejemplos de nocebos pueden ser:

· Interpreto mis errores como un patrón constante. Para que me entendáis sería pensar “me pongo nervioso siempre y siempre me ocurre lo mismo”.

· Mis puntos débiles son los que son. Me limitan y no hago nada para cambiarlos. Me resigno a convivir con ellos. Una conducta que reforzaría este pensamiento sería “sufro tanto en las subidas, me bloqueo tanto, que paso de las carreras de montaña y asunto arreglado”. Muy lícito, ¡por cierto! Sólo que sepáis por qué actuáis como actuáis.

· Mis sensaciones nunca se equivocan, ¡nunca! En este caso cada vez que no te “sientas bien” acabarás no rindiendo bien en carrera o entrenamiento. Recuerda que lo que sientes es lo que sientes. Ni más ni menos importante. Ni más verdad ni menos verdad. No es inamovible. Porque, ¿quién ha dicho que no sentirse bien va siempre ligado a correr mal?

¿Te has reconocido en alguna de estas maneras de funcionar? ¿Te atreves a añadir tus propios nocebos?

Tienes en tus manos mejorar tu rendimiento. ¡A por ello!

Lost game. Disappointed tennis player.

¡Piensa adaptativamente!

 

Pensar es una de las actividades que más placer otorga. Gracias a esta capacidad que hemos desarrollado a lo largo de los años hemos sobrevivido como especie y estamos en la senda de una continua revolución. Luego pensar engancha. Y lo hacemos muy bien.

Pero se está produciendo un fenómeno donde, ante una situación que catalogamos como “complicada”, nuestros pensamientos dejan de ser constructivos, creativos y centrados en la búsqueda de soluciones y se transforman en una sucesión de ideas negativas, que ponen el foco sobre el problema que nos preocupa y se hacen cada vez más grandes, generando una sensación de frustración, tristeza y ansiedad, que nos lleva a interpretar cada vez peor lo que nos está sucediendo, llegando a distorsionar la realidad e hiriendo directamente nuestra autoestima.

Es el caso del jugador/a que no encuentra las “sensaciones” cuando salta a la pista y eso desencadena un diálogo interno recurrente donde transita del “no me siento bien hoy” al “soy el peor jugador/a de la historia y jamás podré hacer nada por cambiarlo”. Este tipo de pensamientos le invade en cualquier momento, mientras descansa, cuando está comiendo, a la noche…y es agotador. Y ya sabemos lo importante que es gestionar la energía en el deporte profesional…

Cuidado porque la rumiación se puede convertir en un hábito muy fácilmente. Y puede derivar en cuadros depresivos, adicciones, problemas de salud si su incidencia es habitual en nuestra forma de funcionar.

¿Qué podemos hacer para parar estos pensamientos circulares y repetitivos?

1. DESPERSONALIZAR: tu eres tu, y tus pensamientos, emociones y acciones son eso, pensamientos, emociones y acciones.

2. CONSCIENCIA: para modificar algo primero hay que saber qué existe. Detecta cuando estás entrando en “modo rumiación”.

3. DISTRACCIÓN: en el momento que se desencadene el proceso, cambia tu foco atencional realizando cualquier actividad. Cuanto más te guste o más antagónica sea con el proceso de pensar, mejor.

4. MINDFULNESS: son válidas cualquiera de las técnicas que nos permitan estar en el presente (yoga, respiración, meditación…)

5. PRACTICA: esta es la más importante de todas y la que más cuesta. La teoría todos nos la sabemos, más o menos. Es cuando llegamos al “terreno de la verdad”, como a mi me gusta llamarlo, cuando todo se difumina. ¡Practica! Yo estoy en ello 😉

Son muchos los estudios que muestran las indudables ventajas del trabajo en equipo. Se ha demostrado que el “teamwork” ayuda a alcanzar mejores resultados y reporta mayor satisfacción en el trabajo. Es cierto que, como bien apunta Patricia Ramirez en su artículo “Tres desventajas de trabajar en equipo”, no es oro todo lo que reluce y hay veces que es mejor trabajar solo.

Ahora bien, si después de analizarlo decidís que para lo que os proponéis optáis por trabajar en equipo, seguro que os interesará saber un poco sobre el Proyecto Aristóteles, que impulsó Google en 2012.

Esta gran compañía, haciendo uso del BIG DATA, se propuso encontrar patrones que ayudaran a dilucidar por qué unos equipos funcionaban mejor que otros. Para ello analizaron millones de datos de miles de grupos de trabajo de todo el mundo. Esto es, resumidamente, lo que encontraron.

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  • NO IMPORTA LA COMPOSICIÓN DEL GRUPO: pueden funcionar igual grupos que socializan fuera del trabajo o grupos que no lo hacen. Pueden funcionar igual grupos con un liderazgo autoritario o grupos con un liderazgo más democrático. Da igual que los miembros del equipo sean más o menos tímidos, sociables… Todos pueden llegar a funcionar bien o mal.

 

  • LAS NORMAS GRUPALES NO ESCRITAS SON LA CLAVE: cada grupo tiene las suyas propias. En su calidad y efectividad radica la diferencia. Las normas no escritas tienen que ver con aspectos como la manera de abordar el fracaso, el incentivar nuevas ideas o la forma de comunicación.
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  • LO IMPORTANTE ES CÓMO LOS MIEMBROS DEL EQUIPO SE TRATAN ENTRE SÍ: se da mucha importancia al hecho de que todos los miembros hablen en la misma proporción al finalizar el día. No importa que se de de forma natural o impulsada por el líder. Otro aspecto a destacar es la habilidad de captar cómo se siente el otro en base al tono de voz, expresiones y lenguaje corporal. O sea, ser un experto en empatía.
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  • ESPACIO DE SEGURIDAD PSICOLÓGICA: percepción de que dentro del equipo todos se pueden arriesgar, equivocarse, proponer y ser ellos mismos sin temor al ridículo. Y donde se puede hablar de asuntos espinosos (si se quiere), no solo  relacionados con el trabajo y la eficiencia, sino también de la vida personal si así se desea.
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    “THE TEAM WORKED WHEN WE ALL FELT LIKE WE COULD SAY ANYTHING TO EACH OTHER”

    “THE TEAM WORKED WHEN NO ONE WORRIED THAT THE REST OF THE TEAM WAS JUDGING THEM”

    Estos datos no hacen más que refrendar aquello que he podido vivenciar en los años de carrera deportiva profesional. El secreto no está donde aparentemente todo el mundo busca. Más bien radica en las normas no escritas que cada grupo inventa para funcionar y en ese espacio de seguridad, si es que lo hay, donde cada miembro puede SER O NO SER.

     

     

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    La ansiedad no es más que una reacción emocional que pone en marcha nuestro organismo cuando nos encontramos en una situación de alerta. De hecho, la ansiedad es buena porque nos ayuda a resolver problemas puntuales de nuestro día a día.

    Podemos hablar de ansiedad adaptativa cuando se da con una intensidad leve o media, ante estímulos previsibles, con una duración limitada y con un grado de sufrimiento moderado. Para que nos entendamos, un ejemplo de ansiedad adaptativa serían “esos nervios que os entran antes de empezar una maratón”; nervios que desaparecen una vez os ponéis en marcha.

    El problema radica cuando nos sentimos ansiosos ante situaciones que no deberían poner la maquinaria en funcionamiento, cuando la ansiedad dura demasiado o cuando su sufrimiento es exagerado.

    En nuestras sociedades avanzadas, muchas de las amenazas que teníamos en el pasado han dejado de existir. Aun así, hoy en día, se producen miles de casos de trastornos de ansiedad. Junto a la depresión, son las dos enfermedades mentales que más castigan el primer mundo.

    Diferentes estudios han demostrado que el running disminuye la ansiedad y la depresión leve. Es por ello que a todos aquellos que aun no os habéis animado a iniciar la práctica del running, si os sentís nerviosos, con pequeños síntomas de ansiedad, estrés o ánimo bajo, os recomiendo que os pongáis ropa deportiva y salgáis, progresivamente, a correr.

    Ya desde el primer día que lo intentéis, observaréis como, durante el periodo de tiempo que estéis corriendo, vuestra activación fisiológica se verá reducida y esa sensación de “alerta” tan molesta y continuada se verá rebajada. ¡Las endorfinas harán el resto!

    ¿Cuántos de vosotros, seáis nóveles o expertos, llegáis a casa con dolor de cabeza, embotamiento, cansancio físico o dolor de cabeza? ¿Cuántos de vosotros os sentís faltos de energía, más negativos de lo normal o sobreactivados?

    Si en ese momento conseguís romper la barrera de la tentación y salir a correr, os garantizo que al regreso a casa os sentiréis significativamente más satisfechos, con menos dolores tensionales, más enérgicos y felices.

    Tengo que matizar que estos efectos se producen si salís a realizar ejercicio aeróbico moderado. Si ese día os toca un entrenamiento más “pro” y se han planificado series al 90%, la exigencia fisiológica es otra y los resultados también. Aunque la sensación placentera al acabar será la misma, si no mayor.

    Por ello, recomiendo que aquellos que detectéis que estéis ansiosos, no vayáis al botiquín. Os propongo que cambiéis el ansiolítico de turno por una carrerita. Es más barato y más saludable…

     

    ¿Por qué ir a la química externa si la tenemos dentro de nosotros?

    El running es el mejor ansiolítico del mundo. ¡Funciona!